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¿Podemos ayudar a nuestros hijos a interpretar los anuncios televisivos de los juguetes?

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Los meses anteriores a las Navidades, nuestras casas se ven invadidas por un gran número de anuncios en la televisión para crear necesidades de compra a nuestros hijos y traspasarlas a sus padres en forma de carta. Aparte de este gran número de juguetes que entran a través de los anuncios televisivos, también entran a través de los catálogos de las tiendas de juguetes, incluso o a través de las opiniones de los compañeros de colegio de nuestros hijos.

Los medios de comunicación y los escaparates de todas las tiendas, grandes almacenes y supermercados ponen continuamente imágenes de juguetes y todos los productos relacionados con la época. Además continuamos con el proceso de envíos a nuestros hogares de publicidad de catálogos de juguetes. Acabando, con los compañeros de clase de nuestros hijos, que suponen el anuncio más poderoso de todos los anteriores: el boca a boca infantil.

Tenemos 2 opciones delante de este bombardeo continuo de información: o bien escondemos a nuestros hijos de este acoso publicitario, o bien aprovechamos este momento para educarlos en la sociedad del consumo y lo que se pueden encontrar.

Si escogemos la primera opción podemos cerrar la televisión a principios de noviembre, con lo que conlleva, entre otras cosas, eliminar la opción de ver dibujos animados. Otra posibilidad es intentar evitar las zonas comerciales o esconder toda la publicidad que llegue a nuestro buzón por medio de catálogos de juguetes. Así seguro que podremos minimizar el problema, pero  cualquier día nos sorprenden hablando con nombres raros que serán los de muñecas o de robots de moda en esa temporada de juguetes.

De hecho, debemos aprovechar y convertir el momento en un momento educativo hijo-padres, haciendo un trabajo con nuestros hijos lento y continuo para realizar este trabajo de concienciación de frase típica: “No se puede tener todo lo que se quiere y se deben limitar el número de regalos que nos traen el Papa Nöel o los Reyes Magos de Oriente”. Esta frase es un mensaje que tenemos que repetir a lo largo de muchos días antes de comenzar el período de Navidad, pero también cuando nuestro hijo nos comenta “Me lo pido” o, en definitiva, el momento crucial de empezar a redactar la carta correspondiente de Papa Nöel o de los Reyes Magos de Oriente.

La segunda alternativa que tenemos es recoger todos los catálogos de juguetes posibles y comentarlos conjuntamente; ver qué le gusta a tu hijo, qué es lo que ya tiene, qué quiere y con qué juega normalmente, y entonces, ya sabiendo lo que piensa, podemos confeccionar una lista preliminar de juguetes.

La tercera alternativa es ir a la tienda de juguetes para ver los juguetes y los puedan probar, y una vez vista la experiencia poder comparar lo que ellos imaginaban, lo que salía en el anuncio publicitario, y la experiencia que han tenido realmente con el juguete en la mano.

La cuarta opción es hacerle escoger a nuestro hijo sobre la lista preliminar una definitiva, esto nos ayuda a eliminar muchas de las propuestas iniciales. El hecho de tener un número reducido de juguetes para escoger hacer que sea difícil para el niño la elección, pero es educativo.

Por último, una vez hecha la lista definitiva, se les debe comunicar a los familiares para que puedan hacer su elección y así repartir lo que traerán el Papa Nöel y los Reyes Magos de Oriente.

¿Podemos ayudar a nuestros hijos a interpretar los anuncios televisivos de los juguetes?

                                                          photo credit: Jackie TL via photopin cc

Publicado por Tau Formar autor Raul Jaime Maestre